Sitúate frente a un espejo y observa tus senos, primero con los brazos colgando libremente, luego con las manos presionando la cintura y finalmente elevándolos por encima de la cintura.Observa tus senos para detectar:
- Diferencias entre una y otra mama
- Alteraciones en el tamaño, forma y contorno de cada seno (bultos, durezas y retracciones del pezón)
- También observa la piel por si presenta ulceración, eczema, etc...
- ¿Existe alguna alteración en la mama, modificación en la piel o en los pezones?
Debe realizarla acostada porque en esta posición los músculos están relajados y facilitan la palpación.Si vas a examinar la mama derecha primero, debes colocar una pequeña almohada bajo el hombro derecho, a su vez el brazo de este lado debes elevarlo y situarlo detrás de la cabeza a nivel de la boca.
Después, con los tres dedos centrales juntos y planos de la mano izquierda, realiza movimientos concéntricos o espirales alrededor de la mama presionando suave pero firme con la yema de los dedos y efectuando movimientos circulares en cada punto palpado, desde la periferia de la mama hasta el pezón, y en el sentido de las agujas del reloj.
Luego realiza movimientos verticales, para ello desplaza la mano para arriba y para abajo, cubriendo toda la mama.Después realiza los movimientos de cuadrantes, en los cuales la mano se desplaza desde el pezón a la periferia de la mama y se regresa, hasta cubrir todo el seno.
En la misma posición debes palpar la axila correspondiente a la mama que estás explorando, para descartar la aparición de bultos; para ello desplaza la mano a lo largo de toda la axila realizando movimientos circulares de la mano en cada posición, la presión que has de ejercer con los dedos debe ser levemente mayor que en el caso anterior.
En la misma posición debes realizar la palpación de la aureola y del pezón, presionando el pezón entre los dedos pulgar e indice. Observa si al presionar existe algún tipo de secreción. También levanta el pezón junto a la aureola para comprobar si existe buena movilidad o adherencia.
Si presentas nodulos, cualquier secreción proviniente del pezon u observas alguna alteración de la piel de la mama o el pezon, no te asustes porque puede ser una alteración benigna, sin embargo debes acudir inmediatamente al medico para que te estudie, te oriente sobre que acciones tomar y disipe tus dudas.
Solo el 20% de las mujeres se realizan el autoexamen de los senos, cambiemos esta estadística.
